Reincidentes

lunes, 12 de enero de 2009

Lejanía de vos


Lejanía de vos

Está todo suelto
y no te puedo soltar

el primer tajo de tu mirada
aún se clava en el centro de mi cielo
aquél en el que me gusta perderme
aquél en el que me gustaba encontrarte
aquél
que no es ahora
nunca fue ahora
nunca es todavía siempre es tarde
toda vía siempre lleva a vos
todavía la vida arde
y se desarma en gajos
de espinas que llueven sobre el castigo
de saberte lejos
aún cerca
aún dentro
aún viva


8/1/2009



lunes, 5 de enero de 2009

Huérfana

Huérfana de todo
la certeza se viste
con el traje que le vomitó la vida
para salir a esa escena
en la que nunca será protagonista.
Huérfana de nada
la duda se maquilla
con la ceniza de las huellas
para cubrirse de vacíos llenos de vos
y recordarte el invierno de la flor,
el tacto de los recuerdos mancos
y la desidia de la voluntad
envuelta en polvo.
Huérfana de algo
la duda de las certezas
y la certeza de las dudas
nacen sobre la mano de lo efímero,
en lo versátil del impulso se sostienen
y mueren en los caprichos del momento.

24/9/2008

viernes, 2 de enero de 2009

De lado a lado


La vida me atraviesa
de lado a lado como a aquél
otro hijo de ese Dios tuyo.
Me llora la nostalgia
y el ojo izquierdo
en una cascada de recuerdos
que me llevan hasta vos.
Me lloran los sueños
y el ojo derecho
en una escalera de recuerdos
que me traen hasta vos.
La vida me atraviesa
de lado a lado
y la muerte sonríe
junto a aquél otro hijo de ese Dios tuyo.

jueves, 11 de diciembre de 2008

De todo laberinto se sale por Arriba


De todo laberinto se sale por Arriba*

Un cielo púrpura y rosa cubre
la sábana de Dios
mientras el sol naranja rabioso
se suicida en el oeste.
Llueven pedacitos de muerte por todos lados.
Desde lo alto de mi piedra un gato negro
clava su mirada rubia sobre el pozo
en donde algunas vez vivieron
mis grises y dilatados ojos.
Con filosofía y altivez
parece inspeccionar
cada recoveco de mi alma
atrapada allí Abajo,
donde nada vive sin morir primero.
El hueco en mi boca espera aquel grito sordo
que espante a la bestia
como el rayo aguarda al trueno
con paciencia de hormiga.
Será en vano; esa voz hace tiempo que no llega.
Acurruco el coraje
y acaricio la idea de cerrar la vida.
Tan sólo un parpadeo
para despegarme de los huesos
que me aprisionan bajo tierra
y volver al agua, allá Arriba.
Tan sólo un parpadeo
para regresar a la no vida.
Tan sólo un parpadeo
para volver a ser pez.


*De todo laberinto se sale por Arriba (“Adán Buenosayres” de Leopoldo Marechal)

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Evocación



No te quedes
con la resaca del recuerdo
ni la costumbre de escupir el cielo
del pasado.
No te pierdas
en la espesura del frío
ni en el corazón de la noche.
No te busques
en la mirada del tiempo
ni en la piel de la soledad.
No me toques en tu memoria
con los largos dedos de la mentira
ni enciendas un fuego del repaso
con la amargura del vacío.
No mates las huellas
con tu antitético presente
y no te escapes de vos.
Te extrañas y se nota.